jueves, junio 02, 2016

LOS ASCENSOS DEL 2 DE JUNIO DE 2016 - UN ANTES Y UN DESPUÉS EN LA INSTITUCIÓN BOMBERIL

Hoy 2 de junio se convierte en un gran referente para los bomberos de Colombia, a partir de hoy los bomberos hablaremos de antes del 2 de junio y después del 2 de junio de 2016. Y por qué considero que ha ocurrido esto?

Porque en el día de hoy el señor Director Nacional de Bomberos de Colombia, Capitán en Jefe GERMÁN ANDRÉS MIRANDA MONTENEGRO ascendió a treinta y un sargentos al grado de subtenientes, a alrededor de cincuenta subtenientes al grado de Tenientes y a una veintena de tenientes al grado de Capitán. Los ascensos se concedieron mediante resolución motivada de la Junta Nacional de Bomberos.

No es relevante saber quienes fueron los ascendidos y a que Cuerpos de Bomberos pertenecían. Vinieron de todo el país portando elegantemente su uniforme No. 3 y uno a uno recibieron del señor Capitán en Jefe sus nuevas insignias, mientras sonaban las notas marciales de una banda  que le daba más solemnidad al evento.

Antes del 2 de junio de 2016 los oficiales de los Cuerpos de Bomberos de Colombia ascendían mediante un acto particular de su Consejo de Oficiales, cuando mucho, en un evento modesto frente a su personal y en una que otra ocasión acompañados de alguna autoridad municipal. Quizás en algunos Cuerpos de Bomberos de ciudades capitales de departamento se hizo alguna ceremonia similar a la realizada hoy por la Dirección Nacional de Bomberos, pero en los municipios pequeños de Colombia se hizo las más de las veces  al frente del cuartel, o en el auditorio del colegio del pueblo.

Ascensos y ceremonias domésticas, para los bomberos y sus familias y si acaso para el municipio. La ceremonia de hoy fue solemne, de cada región del país llegaron unidades bomberiles, a asistir a un evento que se convirtió en noticia nacional.

En una publicación anterior  me referí a la validez de los grados bomberiles cuando se cambiaba de institución y en ella argumenté que el grado que confería un Cuerpo de Bomberos mediante resolución de su Consejo de Oficiales solo era válido para esa institución, pero con lo sucedido hoy toda mi argumentación se va al piso. Los oficiales que hoy ascendieron lo hicieron por medio de un acto administrativo proferido por un ente estatal del orden nacional.

Felicitaciones a mi Capitán Germán Andrés Miranda Montenegro por su acierto, estos ascensos nos ponen a soñar con la unificación de la formación bomberil. Quizás en unos años años nos sorprenda con la convocatoria nacional a cursos para ascenso de oficiales. Pero cada cosa llegará a su debido tiempo. La Dirección Nacional de Bomberos aún no ha cumplido cuatro años de existencia, pero vemos que avanza con paso firme y seguro.

jueves, mayo 19, 2016

EL PRESIDENTE DE LA CONFEDERACIÓN NACIONAL DE CUERPOS DE BOMBEROS

Voy a expresar mi opinión sobre los requisitos que debe cumplir el próximo Presidente de la Confederación Nacional de Bomberos de Colombia, así no tenga la autoridad moral para opinar sobre el asunto. Y digo que no tengo esa autoridad porque el Cuerpo de Bomberos Voluntarios al que pertenezco hace muchos años dejó de hacer los aportes a esa Confederación y es apenas lógico que la hayan excluido como miembro.

En los años 1998 y 1999 la entidad que comandaba hizo parte activa de la Confederación y fui miembro de su Junta Directiva, pero llegó un momento en que la Confederación Nacional de Cuerpos de Bomberos de Colombia perdió su norte y se convirtió en un instrumento para promover la venta de camiones contraincendio.

Aparte de eso, quien logró acceder a esa alta dignidad no comprendía cual era el objeto de la Confederación y cuales sus alcances, y escudado en la frase “La Confederación representa a los Cuerpos de Bomberos Oficiales y Voluntarios de Colombia” consideró que se encontraba por encima de los comandantes y de los Consejos de Oficiales y profería órdenes a diestra y siniestra, ordenaba cambiar comandantes y expulsar oficiales, con el agravante de que habiendo contratado con la Junta Nacional de Bomberos de Colombia la carnetización de las unidades bomberiles, repartía grados a su antojo. Fueron muchos los bomberos a los que su grado de oficial les llegó en la guantera del camión NPR que le compraron al representante de la Confederación.

Hacer esa clase de denuncias me generó la malquerencia del señor Presidente de la Confederación y así fue como el mencionado dirigente viajó a la ciudad de Bucaramanga para convencer al Alcalde de Piedecuesta que debía crear el Cuerpo de Bomberos Oficiales y ordenar por decreto el cierre del cuerpo de bomberos voluntarios. Obviamente ese disparatado consejo generó una situación bastante difícil para todos en el municipio y por esa razón el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Piedecuesta decidió no hacer más parte de la Confederación Nacional.

Pero hoy, así me encuentre por fuera de la agremiación no puedo dejar de opinar sobre el asunto, porque de la elección del próximo Presidente depende que siga existiendo la Confederación Nacional de Cuerpos de Bomberos de Colombia y considero que algún día podremos volver a hacer parte de ella.

El próximo presidente de la Confederación debe tener en claro que el objeto de la entidad es promover la actividad bomberil y defender lo que nuestros antecesores alcanzaron en favor de los Cuerpos de Bomberos, como es el hecho de que la prevención y control de incendios se haya catalogado como un servicio público esencial a cargo del Estado y que se nos haya designado como garantes del cumplimiento de la normatividad que regula la seguridad humana en todas sus facetas.

Por ningún motivo quien aspire a ser el próximo Presidente de la Confederación podrá pretender coadministrar los Cuerpos de Bomberos del país, ni menos aún pretender someter a los comandantes bajo la amenaza de que les hará cancelar su personería jurídica como a veces sucede, incluso entre algunos delegados departamentales de bomberos.

Tampoco puede llegar el Presidente de la Confederación a convertirse en la competencia del señor Director Nacional de Bomberos, porque la naturaleza de su cargo no lo permite. Mientras el señor Presidente de la Confederación es un dirigente gremial, el señor Director Nacional de Bomberos es el representante del señor Presidente de la República y por ende la autoridad en los asuntos bomberiles. El señor presidente de la Confederación no podrá entonces pretender usurpar sus funciones, como pasó en años anteriores, cuando no existía la figura del Director Nacional y existiendo la figura de Coordinador Nacional, algunos de ellos casi que llegaron a ser sus mandaderos.

Creo que otro requisito que debe acreditar el próximo Presidente de la Confederación Nacional de Cuerpos de Bomberos de Colombia es su capacidad para sostener debates al más alto nivel, porque la defensa de los bomberos de Colombia se debe hacer ante el legislador, en el Congreso de la República y frente a los grandes gremios que hoy se sienten incómodos por las competencias que le fueron asignadas a los cuerpos de bomberos.

Y lo más importante que debe entender quien pretenda el cargo, es que en el no va a obtener ningún lucro, porque los aportes que los Cuerpos de Bomberos hacen a la Confederación Nacional en la mayoría de las veces se utilizan para cubrir los gastos de la Asamblea en que precisamente se eligen sus dignatarios.

domingo, mayo 15, 2016

FEDERACIÓN Vs CONFEDERACIÓN,

En las últimas semanas se ha suscitado un debate sobre la legalidad de la Confederación Nacional de Cuerpos de Bomberos, que algunos cuestionan porque quizás no ha producido los resultados que algunos bomberos esperaban.

Para abordar el tema es necesario recordar que la Confederación Nacional de Cuerpos de Bomberos fue un viejo anhelo de los comandantes de los Cuerpos de Bomberos que existían cuando aún no se había proferido ninguna ley que regulara la actividad bomberil.

Entre esos Comandantes siempre se hablaba de la Confederación Nacional de Cuerpos de Bomberos como una necesidad de acudir ante el Estado de manera unificada, agrupando las demás asociaciones de Cuerpos de Bomberos que ya existían, como era el caso de la Asociación Departamental de Cuerpos de Bomberos Voluntarios del Valle del Cauca que se había creado desde 1961.

Era tan fuerte el anhelo de los señores Comandantes que lograron que el Legislador contemplara en la Ley 322 de 1996 la existencia de la Confederación Nacional de Cuerpos de Bomberos sin que esa entidad existiera jurídicamente y así fue como a las dos primeras reuniones de la Junta Nacional de Bomberos de Colombia acudió y participó con voz y voto el Comandante del Cuerpo de Bomberos de Pereira anunciándose como Presidente de la Confederación. Para la tercera reunión la Junta Nacional de Bomberos le exigió al señor Comandante que debía presentar la constancia de existencia y representación legal y fue cuando quedó en evidencia que la Confederación Nacional de Cuerpos de Bomberos de Colombia no existía legalmente.

Allí iniciaron los problemas de la Confederación porque algunos Comandantes visionaron el gran poder que la Ley le había dado a esa figura jurídica, que se olvidaron que cuando se promovía su creación se buscaba recoger en un solo ente las asociaciones y federaciones que ya agremiaban a los diferentes Cuerpos de Bomberos y decidieron que la forma de hacerse al poder y conservarlo era dejando por fuera a las asociaciones y federaciones y decir en los estatutos que la Confederación estaba conformada por los Cuerpos de Bomberos quienes se vincularían de manera individual. Incluso en los primeros estatutos quedó consagrado que de la Confederación hacían parte las brigadas contraincendio particulares.

Siempre levanté mi voz para señalar que eso era un error, porque en 1997 existían alrededor de ciento veinte (120) Cuerpos de Bomberos en el país y en el Valle del Cauca habían más de cincuenta (50), de tal manera que les bastaba poner de su lado a los Cuerpos de Bomberos del Cauca y ya conformaban la mayoría para adoptar las decisiones que les fueran favorables. Eso nos explica por qué los primeros presidentes de la Confederación Nacional de Cuerpos de Bomberos fueron comandantes de Cuerpos de Bomberos del Valle del Cauca.

Volviendo al tema central de mi escrito y dejando de lado la historia, es necesario advertir que la legalidad de la existencia de la CONFEDERACIÓN NACIONAL DE CUERPOS DE BOMBEROS DE COLOMBIA no tiene discusión porque se encuentra contemplada en la Ley, de tal forma que para atacar su legalidad se debe acudir ante la jurisdicción constitucional o la jurisdicción administrativa para que allí se declare si hubiere lugar a ello. Así las cosas, mientras la Corte Constitucional o algún Juzgado o Tribunal Administrativo no digan lo contrario, la existencia y validez de las decisiones de la Confederación Nacional de Cuerpos de Bomberos de Colombia no tiene discusión.

En las redes sociales en el último mes circuló el concepto de una Federación de Bomberos del orden sindical que exponía sobre los requisitos para la existencia de federaciones y confederaciones del orden sindical, que tienen plena validez para ellos pero que no se pueden hacer extensivos a las demás federaciones existentes en Colombia. Creo que no es necesario argumentar nada para demostrar que la Federación Nacional de Cafeteros  no se encuentra registrada y no necesita registrarse ante el Ministerio de Trabajo. Lo mismo podemos decir de la Federación Colombiana de Productores de Papa, la Federación Nacional de Avicultores de Colombia, Federación Colombiana de Futbol y demás Federaciones existentes en Colombia.

Entonces no podemos hacer extensivas las normas que rigen el sindicalismo en Colombia a las demás Federaciones o Confederaciones simplemente porque se agremiaron bajo esa denominación. La inscripción ante el Ministerio de Trabajo solo obliga a los entes sindicales y es un exabrupto considerar que la Confederación Nacional de Cuerpos de Bomberos de Colombia se debe inscribir ante ese Ministerio.

Es más, del estudio  juicioso que sobre la norma sindical hizo el señor Presidente de la Federación Nacional de Bomberos de Colombia se debería inferir que para la existencia de esa Federación se requiere la presencia de por lo menos veinte (20) sindicatos de bomberos, porque como allí se dice esa organización es del orden sindical y se encuentra inscrita ante el Ministerio de Trabajo, de tal forma que no puede agremiar Cuerpos de Bomberos porque la naturaleza jurídica de estos últimos es totalmente diferente.


Entonces es necesario concluir que nuestra Confederación de Cuerpos de Bomberos de Colombia existe legamente y es necesario fortalecerla y para ello se requiere el pago de los aportes establecidos para sus asociados, porque ese pago es requisito indispensable para tener voz y voto. A esto le adiciono que quien aspire a ser Presidente de la Confederación debe tener la grandeza de espíritu suficiente para saber que ese cargo no es para atacar cuerpos de bomberos o perseguir comandantes. No me imagino al gerente de la Federación Nacional de Cafeteros tratando de influir en el nombramiento del mayordomo de una finca cafetera….

viernes, febrero 26, 2016

AGENCIA NACIONAL DEL FUEGO O REFORMA CONSTITUCIONAL?

El diario EL ESPECTADOR publicó hoy 26 de febrero de 2016 que el senador Jorge Hernando Pedraza presentó un proyecto con el objetivo de crear la Agencia Nacional del Fuego, instancia que permitiría afrontar mejor los incendios.
Dice el diario que el senador explicó que “Este proyecto tiene como propósito fundamental salvaguardar la vida de los colombianos que están en riesgo con las conflagraciones que se han presentado. Además busca proteger el medio ambiente frente a manos criminales”, 
Dentro de la Agencia estarían los ministerios de Defensa, Ambiente e Interior, además de la Defensa Civil, el Cuerpo de Bomberos y la Policía Nacional.
En síntesis, se observa que en Colombia se sigue legislando por emociones, de acuerdo con la noticia del momento, si las noticias informan que los niños de la Guajira se están muriendo de hambre automáticamente se expide una ley que garantice la alimentación de los niños. Si se robaron un celular y en el hurto murió una persona, se crea una ley que endurezca las penas para evitar el hurto de celulares. Así también se expidió la ley que castiga los atentados y las lesiones personales causadas con ácido.
La noticia del momento son los incendios forestales y por eso nuestros parlamentarios piensan que para que no ocurran esos incendios se debe expedir una nueva ley. No importa que la Ley General de Bomberos recién se haya expedido en el año 2012 y aún no se esté aplicando en plenitud. Eso no importa. Hay que expedir una nueva ley.
Pero la pregunta es: ¿la creación de una Agencia Nacional con una nómina de varios millones de pesos es la solución para que los efectos de los incendios forestales no sean catastróficos?
Yo pienso que no, el problema es que la Ley 1575 de 2012 no se está cumpliendo porque la Constitución Nacional establece la autonomía de los alcaldes y la mayoría de ellos, por lo menos el 90%, consideran que en sus municipios no se hace necesario contar con los cuerpos de bomberos, bajo la creencia de que el Cuerpo de Bomberos del municipio más cercano vendrá a proteger la vida y los bienes de los ciudadanos de su municipio en caso que ocurra algún incendio.
Todo incendio se inicia con un fuego incipiente que si es detectado y controlado de manera inmediata puede ser extinguido con un uso mínimo de recursos y de personal, pero cuando en un municipio no se cuenta con un cuerpo de bomberos, o si lo hay pero su alcalde quiere que el Cuerpo de Bomberos le preste el servicio durante todo un año con CINCO MILLONES DE PESOS ($5'000.000), cualquier fogata se convierte en un fuego fuera de control que arrasará con varias hectáreas de biomasa antes de ser extinguido en su totalidad.
Entonces cual es la solución? Que los alcaldes estén obligados a prestar el servicio público esencial de prevención y control de incendios en su territorio. De esa manera desaparecerá de la Ley de bomberos ese termino PODRÁN que los señores Alcaldes utilizan para evadir su responsabilidad. Al decir que los alcaldes podrán destinar recursos para la prestación del servicio de extinción de incendios les permite a estos mandatarios hacerse los de las gafas y no proteger a su comunidad del riesgo de los incendios.
Por qué en Colombia ningún alcalde se rehúsa a recaudar la sobretasa ambiental y a girarla trimestralmente a las Corporaciones Autónomas Regionales? Porque en el artículo 317 de la Constitución, que tiene por objeto hacer que la propiedad inmueble sólo pueda ser gravada por los municipios, se hizo la excepción de los porcentajes que sobre los impuestos municipales a la propiedad inmueble la ley puede establecer, con destino a las entidades que están encargadas del manejo y conservación del ambiente y de los recursos naturales renovables. Entonces si se adiciona ese artículo constitucional en el sentido que la excepción también cubre las sobretasas con destino a las entidades que prestan el servicio público esencial de prevención y control de incendios, ningún alcalde se negará a recaudarla.

Y no bastaría con reformar el artículo 317 constitucional, puede pensarse en la adición del artículo 311 que dispone que "el municipio como entidad fundamental de la división político administrativa le corresponde prestar los servicios públicos que determine la ley". Allí podría adicionarse la frase "entre ellos el servicio de prevención y control de incendios".
También podría ser que no se reformara ningún artículo de los ya existentes en nuestra Constitución Nacional. Simplemente podría agregarse un artículo que establezca la existencia de los Cuerpos de Bomberos como el ente garante de la protección de la vida y bienes de los ciudadanos frente a los riesgos de incendios. Como protector de la integridad del territorio nacional y el medio ambiente frente a los riesgos de incendios y desastres.
Solo así se prestaría de manera permanente en todo el territorio nacional el servicio de prevención y control de incendios.
Señores parlamentarios, no es expidiendo una nueva ley y creando una nueva agencia nacional con gran burocracia como se van a evitar los estragos que vienen causando os incendios forestales, para este caso se requiere de un acto legislativo que establezca constitucionalmente la obligación de la prestación del servicio público esencial de prevención y control de incendios.
Si no es así seguiremos viendo como los alcaldes miran a los bomberos como esos ciudadanos que  se inventan necesidades "cuando en mi municipio nunca pasa nada". 





sábado, febrero 06, 2016

MODERACIÓN Y PRUDENCIA

Se oyen voces que incitan al alzamiento y a la protesta de los bomberos colombianos, porque la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo se tomó la vocería de la labor de extinción del incendio forestal que azotó por varios días los cerros orientales de Bogotá.

Yo no tomo partido, no estoy en contra de quienes sienten que la Unidad de Gestión del Riesgo se roba el protagonismo y aprovecha para hacer sus shows mediáticos cada vez que un incendio atrae la atención de los medios de comunicación, pero creo que el remedio no está en levantarnos los bomberos contra nuestro Capitán en Jefe.

Los bomberos siempre hemos realizado una labor callada, cuando la extinción del fuego culmina el bombero se encuentra postrado por el agotamiento y lo único que quiere hacer es abordar su vehículo para llegar a su cuartel a recuperar sus fuerzas porque sabe que debe quedar en alistamiento inmediato para el siguiente llamado de auxilio.

Los bomberos no tenemos el personal suficiente para atender a los medios de comunicación, no somos mediáticos... para esos menesteres quedan quienes observaron la labor de extinción, quienes hicieron el cerramiento del área y quienes tienen los uniformes más vistosos. El bombero cubierto de hollín y sin alientos para dar declaraciones siempre pasará desapercibido.

Entonces no tenemos que dividirnos entre nosotros y salir a reclamar un reconocimiento público. Los honores no se reclaman, no se exigen.


lunes, enero 04, 2016

Pretenden prrorrogar la suspensión de la aplicación de los artículos 221 al 225 inclusive, del Reglamento Administrativo, Operativo, Técnico y Académico de los Bomberos de Colombia

Bogotá, 16 de diciembre de 2015

Doctor
JUAN FERNANDO CRISTO BUSTOS
Ministro del Interior – Presidente de la Junta Nacional de Bomberos de Colombia

Capitán
GERMÁN ANDRÉS MIRANDA MONTENEGRO
Director Nacional de Bomberos de Colombia
E. S. D.

REFERENCIA: SOLICITUD DE NO PRÓRROGA DE LA RESOLUCIÓN 1112 DEL 28 DE AGOSTO DE 2015 - MESA DE TRABAJO SOBRE INSPECCIONES DE SEGURIDAD - OTROS

Atento saludo:

En mi calidad de Vicepresidente de la Confederación Nacional de Bomberos de Colombia, como vocero de la misma en la mesa y como líder del equipo que para el efecto se nombró, AL Capitán Jairo Vargas, Tenientes Alberto Hernández, Héctor Ortega y Eduardo Pacheco, además de ser actores del sector, nos permitimos dejar sentada nuestra posición en la MESA DE TRABAJO SOBRE INSPECCIONES DE SEGURIDAD, sobre el devenir de la Resolución 1112 del 28 de agosto de 2015, en los siguientes términos, previas las siguientes consideraciones:

El artículo 1º. Del Resuelve, suspendió la aplicación de los artículos 221 al 225 inclusive, del Reglamento Administrativo, Operativo, Técnico y Académico de los Bomberos de Colombia, adoptado mediante la Resolución No. 0661 del 26 de junio de 2014, a partir del 28 de agosto hasta el 31 de diciembre de 2015, hasta tanto se discutan los alcances del articulado en cita y se lleven a cabo las mesas de trabajo, haciendo parte de ellas los actores del sector, estando nuestro gremio enlistado en el.

Antes de la constitución de la mesa de trabajo a que hace alusión la Resolución 1112 del 28 de agosto de 2015 instaladas para el efecto, mucho antes ya se habían llevado a cabo reuniones previas en las siguientes fechas:

1. 3 de diciembre de 2014
2. 19 de febrero de 2015
3. 27 de mayo de 2015
4. 16 de octubre de 2015
5. 25 de noviembre de 2015
6. 2 de diciembre de 2015
7. 9 de diciembre de 2015
8. 16 de diciembre de 2015

Se acota que nuestro gremio no tuvo asiento en la mesa en las reuniones llevadas a cabo en los numerales del 1º al 3º, sólo se nos vino a convocar a partir de la 4ª. reunión, o sea, el 16 de octubre de 2015; no asistimos a la del día martes 2 de diciembre, motivados por las razones del mensaje que enviamos el 1º de diciembre de 2015, a la DNBC, mensaje que traigo al texto en forma literal, veamos:

“Sugiero muy respetuosamente replantear el cronograma de reuniones ya establecido con MINVIVIENDA, CAMACOL, CONFECAMARAS, MININTERIOR, FUNCION PUBLICA etc. en razón a que las entidades que están colaborando con el tema BOMBEROS CALI y BOMBEROS ENVIGADO están asumiendo un costo alto en el desplazamiento de sus unidades para una reunión que solo se extiende solo por dos horas, si mucho, hasta las 12 del día por las ocupaciones de los funcionarios del gobierno, en especial la delegada de MINVIVIENDA, que se retiran a esa hora, sino es antes, lo que no permite avanzar, de ahí que solicite se retome nuestra propuesta inicial de hacer una jornada de todo un día de 9 am. a 5 pm. Dejo a su consideración la propuesta, de igual manera si de lo que se trata es de dilatar el tema como se está visualizando, no creo oportuno ampliar la suspensión de los artículos de la 0661 materia de discusión, no existe razones ni de hecho, ni técnicos, ni de derecho para ampliar la suspensión, hemos demostrado hasta la saciedad que esa no era la vía, solo debemos de atemperarnos a la Función Pública para efectos de trámites, tampoco es de recibo seguir en cada reunión replicando por parte de la Delegada de MINVIVIENDA desconocer la competencia nuestra para estos temas, eso en si no nos aproxima en nada, postura que se convierte en tozuda y en favor de CAMACOL y a espaldas de la seguridad humana.
Quedo a la espera de sus comentarios, no sin antes advertir que estaremos atentos al llamado suyo Capitán MIRANDA para un tema espinoso para su Despacho. Con sentimiento de humanidad,
Capitán RAFAEL ARANGO VÁSQUEZ”

En efecto, a la fecha no avanza la mesa, escasamente se han podido discutir unos cuantos artículos, puesto que lo que se debió de discutir es el articulado del 221 al 225, no obstante la mesa se ocupó de los articulados 196 al 220, es decir, la mesa no cumplió la meta y era de esperarse, puesto que una vez abordamos la mesa se evidenció imprecisiones y un divorcio total de algunos participantes en temas técnicos y jurídicos, que nos permite colegir que indujeron a error al señor Ministro del Interior y al señor Ministro de Vivienda y tratándose de un tema inherente a bomberos, no se nos permitió participar de esa discusión, ni controvertir criterios y acusaciones infundadas y especulativas, se ha estigmatizado y peyorando a los Bomberos de Colombia, en especial, lo que atañe a la construcción, con un marcado interés de ese sector, con anuencia del Ministerio de Vivienda, de desconocer las competencias que nos señaló el artículo 42, de la Ley 1575 de 2012, hasta el punto de contraponerla con la Ley 400 de 1997 de los Curadores Urbanos, so pretexto de encarecer la vivienda, lo que es falso, pretenden entonces desplazar a los Bomberos de Colombia de su competencias, pareciera que se pretendiera sacrificar la seguridad humana y la obligación de implementar sistemas de protección contra incendios.

Es nuestro sentir señor Ministro y señor Director Nacional de Bomberos, que no es necesaria la suspensión para seguir, consideramos a su vez que la mesa puede seguir trabajando pero se hace necesario que abordemos temas tan torales, como los peajes, la legalización y chatarrización de los vehículos, mayores recursos, el rol de los Alcaldes y Gobernadores, algunos Ministerios e Instituciones descentralizadas del sector central, las Corporaciones Autónomas Regionales, la seguridad social para los Bomberos de Colombia, enunciados que hay que revisar, etc., para que los bomberos puedan cumplir con los cometidos de la ley, que los recursos de la Dirección de Gestión de Riesgo complementen los del Fondo Nacional de Bomberos, dado que se está evidenciando que el servicio de bomberos se está parcelando en otros organismos que no tienen las competencias que la Ley nos otorgó. 

Es de resaltar la colaboración de Bomberos Cali y Envigado, quienes han financiado el desplazamiento de este equipo, y lo seguirán haciendo, estando prestos al llamado que se nos haga para ir finiquitando el tema que tanto preocupa a algunos sectores económicos.

Urge señor Ministro una reunión con Usted junto con su equipo de colaboradores y la Dirección Nacional de Bomberos, para expresarles como Gremio la inconformidad en el manejo que algunas Carteras le vienen dando a lo que atañe a la actividad bomberil, puesto que no se evidencia una coherencia, ni compromiso para con los bomberos, en contravía del sentir del señor Presidente Doctor JUAN MANUEL SANTOS CALDERÓN.

Cordialmente,


Capitán Abogado RAFAEL ARANGO VÁSQUEZ
Vicepresidente CFNBC


Copia: Presidencia CFNBC; C.B.V. de Cali; C.B.V. de Envigado; C.B.V. Florida Blanca; Bomberos de Colombia


martes, diciembre 29, 2015

EL PAIS ARDE Y SEGUIRÁ ARDIENDO SEÑOR PRESIDENTE

Estando a un poco mas de sesenta horas de que finalice el año 2015, en la mayoría de noticieros y diarios impresos y digitales de Colombia predominan las noticias sobre incendios forestales y estructurales que día a día acaban con el patrimonio de la familias colombianas, poniendo en riesgo sus vidas y atentando contra el medio ambiente. Y cada vez que se produce una noticia sobre incendios aparece la noticia sobre la falta de recursos que aflige a los Cuerpos de Bomberos del país.

En muchos municipios se cierra el año sin que la Administración Municipal haya girado un misero peso a su Cuerpo de Bomberos, y eso en donde existe Cuerpo de Bomberos, porque en gran cantidad de municipios estos no existen. Son muchos los Cuerpos de bomberos que han anunciado el cierre de sus cuarteles por falta de recursos.

Para la mayoría de alcaldes municipales los bomberos son ciudadanos de segunda clase, que según los señores mandatarios están obligados a prevenir y controlar los incendios así sea asumiendo de su propio bolsillo los costos del servicio, Los comandantes de bomberos se convirtieron en mendigos de los señores alcaldes, suplicándoles por recursos para gasolina y equipos.

El señor Presidente de la República creyó de buena fe que logrando la promulgación de la Ley 1575 de 2012 garantizaría la eficiencia del servicio público de prevención y control de incendios y brindaría los recursos y los equipos que necesitan los bomberos colombianos, pero esto no fue así. Se logró muchísimo con la expedición de la mencionada ley, como ejemplo, en estos días todavía se encuentra la Dirección Nacional de Bomberos de Colombia entregando a los Cuerpos de Bomberos Voluntarios equipos por un valor superior a los siete mil millones de pesos ($7.000'000.000), Muchos Cuerpos de Bomberos están recibiendo en estos momentos camiones contra incendio o camionetas acondicionadas para la extinción de pequeños incendios, pero esos vehículos funcionarán hasta cuando se agote el combustible con el que les fueron entregados porque no cuentan con ningún recurso que les garantice que puedan volver a tanquearlos. El esfuerzo del Estado en cabeza del señor Presidente de la República y del señor Director Nacional de Bomberos se estrella contra la autonomía que la Constitución Nacional en su artículo 287 le asigna a los señores Alcaldes, autonomía que han aprovechado incluso para ser irresponsables y dejar sus municipios desprotegidos en seguridad contra incendios.

Algunos Alcaldes, la gran mayoría, son indolentes con los bomberos y no ha existido una autoridad disciplinaria o judicial que logre hacerlos cumplir con el mandato legal de prestar el servicio público esencial de prevención y control de incendios. Son muy contados los casos en los que la Procuraduría General de la Nación ha sancionado a un Alcalde por no prestar este servicio público, los pocos casos constituyen solo la excepción y no la regla. En Colombia el 90% de los Alcaldes se pasa por la faja el cumplimiento de la Ley 1575 de 2012 y terminan indemnes sus mandatos. Peor aún, algunos alcaldes crearon la sobretasa bomberil que les permite la ley y el dinero recaudado lo destinan para otros menesteres incurriendo en el punible de peculado por destinación oficial diferente y hasta ahora ningún alcalde ha sido imputado, mucho menos condenado por ese delito.

La excusa de los alcaldes es que sus municipios son muy pobres y que no quieren asumir el costo político que les puede significar una sobretasa suficiente sobre el impuesto predial, para el financiamiento de los Cuerpos de Bomberos y por eso deciden dejar expuestos a sus habitantes a las contingencias de los diferentes tipos de incendio. Esa excusa se puede eliminar si se adicionara un "artículito" de la Constitución Nacional.

En el Artículo 317 constitucional se dispone que "solo los municipios podrán gravar la propiedad inmueble... La Ley destinará un porcentaje de estos tributos, que no podrá exceder del promedio de las sobretasas existentes, a las entidades encargadas del manejo y conservación del ambiente y de los recursos naturales renovables, de acuerdo con los planes de desarrollo de los municipio del área de su jurisdicción." Este artículo se debe adicionar con un inciso que diga "DE IGUAL FORMA LA LEY DESTINARÁ UN PORCENTAJE DE ESTOS TRIBUTOS PARA LA PRESTACIÓN DEL SERVICIO PÚBLICO ESENCIAL DE PREVENCIÓN Y CONTROL DE INCENDIOS EN CADA MUNICIPIO".

Con ese pequeño inciso se lograría que los Alcaldes destinaran el dinero suficiente para la prestación del servicio y desaparecería la mendicidad a la que están sometidos actualmente los Cuerpos de Bomberos del país. 

Ahora bien, dando un paso mas adelante para evitar la desidia que es común en la mayoría de los señores Alcaldes, se debería implementar un artículo en la constitución en que se establezca que en todos los entes territoriales se deberá garantizar la prestación del servicio público esencial de prevención y control de incendios.

Revisando la ley de los mecanismos de participación ciudadana no es posible intentar una iniciativa popular legislativa para lograr estas reformas a través de las firmas de los ciudadanos, por tratarse de materias tributarias y que requieren de la iniciativa del señor Presidente de la República. 

Doctor JUAN MANUEL SANTOS, usted dio un gran paso en favor de los bomberos colombianos, ayúdenos a impulsar la reforma que estamos proponiendo.

lunes, septiembre 14, 2015

EL ENGAÑO DE CAMACOL


El pasado 11 de septiembre de 2015 la CÁMARA COLOMBIANA DE LA CONSTRUCCIÓN REGIONAL ANTIOQUIA publicó un comunicado de prensa que contiene afirmaciones engañosas.

En el mencionado comunicado de prensa se engaña a los lectores puesto que en su titulo se afirma que se suspendió oficialmente en la Resolución de Bomberos su competencia para la revisión de diseños y obra, cuando en el texto del comunicado se dice que se suspendió la aplicación de los artículos 221 a 225 de la Resolución 0661 de 2014.

El titular es falso por cuanto la competencia para que los bomberos revisen los diseños y obra y verifiquen el cumplimiento de medidas de seguridad humana quedó consagrado en el artículo 42 de la Ley 1575 de 2012 que textualmente dice:

ARTíCULO 42. Inspecciones y certificados de seguridad. Los cuerpos de bomberos son los órganos competentes para la realización de las labores de inspecciones y revisiones técnicas en prevención de incendios y seguridad humana en edificaciones públicas, privadas y particularmente en los establecimientos públicos de comercio e industriales, e informarán a la entidad competente el cumplimiento de las normas de seguridad en general. De igual manera, para la realización de eventos masivos y/o pirotécnicos, harán cumplir toda la normatividad vigente en cuanto a la gestión integral del riesgo contra incendio y calamidades conexas. Estas inspecciones, contemplarán los siguientes aspectos:
 1. Revisión de los diseños de los sistemas de protección contraincendio y seguridad humana de los proyectos de construcciones nuevas y/o reformas de acuerdo a la normatividad vigente.
 2. Realización de inspección y prueba anual de los sistemas de protección contraincendio de acuerdo a normatividad vigente.
 3. Realización de inspecciones técnicas planeadas referentes a incendio y seguridad humana.
 Todos los ciudadanos deberán facilitar en sus instalaciones las inspecciones de seguridad humana y técnicas que el cuerpo de bomberos realice como medida de prevención y durante las acciones de control.
Las labores determinadas en el presente artículo, se realizarán de acuerdo a las tarifas asignadas para cada caso, previa reglamentación que expida anualmente la junta nacional de bomberos de Colombia. 

Si el legislador, léase CONGRESO DE LA REPÚBLICA, otorgó a los Cuerpos de Bomberos la competencia "para la realización de las labores de inspecciones y revisiones técnicas en prevención de incendios y seguridad humana en edificaciones públicas, privadas y particularmente en los establecimientos públicos de comercio e industriales", es un absurdo jurídico pretender creer que la Junta Nacional de Bomberos mediante una resolución pueda derogar una disposición contenida en una ley de la República.

Pero la abogada de CAMACOL sabe que su comunicado de prensa está dirigido a ingenieros, técnicos y maestros de construcción que difícilmente pueden distinguir entre una resolución, un decreto con fuerza de ley o una Ley y fue por eso que de manera deliberada decidió engañarlos.

La competencia de los Cuerpos de Bomberos se mantiene incólume, el único efecto de la Resolución 1112 del 28 de agosto de 2015 es que las tarifas que venían aplicándose para el cobro de las inspecciones quedaron sin efecto y de ahora en adelante las partes tendrán que negociar esos valores , pero nada obliga a los Cuerpos de Bomberos a bajar o disminuir las tarifas que venía cobrando.

Las mesas de trabajo consagradas en la Resolución 1112 del 28 de agosto de 2015 sobre lo único que pueden tratar es sobre la forma en que se aplicaran las tarifas, no sobre las competencias de los bomberos para realizar las inspecciones, porque sobre ese asunto solo se puede pronunciar el Congreso de la República.

domingo, septiembre 13, 2015

La suspensión de la aplicación de los artículos 221 a 225 de la Resolución 0661 de 2014

El 28 de agosto del 2015 la Junta Nacional de Bomberos mediante Resolución No. 1112 de esa fecha, dispuso suspender hasta el 31 de diciembre de 2015 la aplicación de los artículos 221 a 225 del Reglamento Administrativo, Operativo, Técnico y Académico de los Bomberos de Colombia adoptado mediante la Resolución 0661 de 2014.

En principio es simplemente la suspensión de la aplicación de cinco (5) articulitos, como diría la gran prensa en algún suceso relevante de la historia colombiana.

Pero de que tratan esos cinco articulitos y que impacto pueden tener para la comunidad colombiana?

Los artículos 221 y 222 suspendidos dicen textualmente:

Artículo 221. Definición. Para la prestación del servicio de revisión de diseños de los Sistemas de Protección Contraincendio y Seguridad Humana por parte de los Cuerpos de Bomberos se regirán por el Reglamento Colombiano de Construcción Sismorresistente – NSR-10, o la norma que lo adicione, modifique o sustituya; y en todas aquellas disposiciones de carácter especial que regulen este tipo de proyectos. 

Artículo 222. Metodología. Para la prestación del servicio de revisión de diseños de los Sistemas de Protección Contraincendio y Seguridad Humana por parte de los Cuerpos de Bomberos se regirán por el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo resistente NSR-10, o la norma que lo adicione, modifique o sustituya; y en todas aquellas disposiciones de carácter especial que regulen este tipo de proyectos. 

Estas normas simplemente advierten que las certificaciones que expidan los cuerpos de bomberos se rigen por el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente NSR-10 que se expidió por medio del Decreto 926 del 19 de marzo de 2010, pero que en la práctica fue la actualización de la primera reglamentación sismo resistente expedida por el Gobierno Nacional mediante Decreto 1400 del 7 de junio de 1984.

Pero el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente NSR-10 no es solamente una compilación de “requisitos mínimos que, en alguna medida, garantizan que se cumpla el fin primordial de salvaguardar las vidas humanas ante la ocurrencia de un sismo fuerte” como lo dice el prefacio de la misma, porque el Título J establece los requisitos de protección contra incendios en edificaciones y el Título K dispone los requisitos complementarios para cumplir el propósito de protección a la vida en edificaciones.

Pero si las normas de seguridad humana en Colombia se profirieron desde 1984, por qué hasta ahora se agitaron los Ministerios del Interior y el de Vivienda, Ciudad y Territorio y los actores de la industria de la construcción en Colombia? Porque el Artículo 42 de la Ley 1575 de 2012 dispuso que: “Los cuerpos de bomberos son los órganos competentes para la realización de las labores de inspecciones y revisiones técnicas en prevención de incendios y seguridad humana en edificaciones públicas, privadas y particularmente en los establecimientos públicos de comercio e industriales, e informarán a la entidad competente el cumplimiento de las normas de seguridad en general.” 

Y en cumplimiento de esta disposición el artículo 225 de la Resolución 0661 de 2014 estableció que “Una vez iniciada la fase de construcción del proyecto, el interesado debe notificar de este hecho al Cuerpo de Bomberos de su localidad, con un tiempo no mayor a 30 días calendario, para que se programen inspecciones de auditoría a la obra, para verificar el cumplimiento de las condiciones de Seguridad Humana y Protección Contraincendio posterior a los diseños aprobados por las entidades bomberiles, siguiendo el Reglamento Colombiano de Construcción Sismorresistente – NSR -10, y las normas que lo adicione, modifique o sustituya, además de una copia del certificado de aprobación de las instalaciones eléctricas según RETIE y de las instalaciones de Gas Natural.”

Con la expedición de la Ley 1575 de 2012 y el reglamento general de bomberos se había garantizado a los colombianos que las constructoras dentro de los treinta (30) días calendario siguientes al inicio de la construcción, iban a estar supervisados por los Cuerpos de bomberos en el cumplimiento de las normas de seguridad contraincendio que obligan a que las edificaciones garanticen un acceso adecuado a los bomberos, que cuenten con hidrantes que garanticen caudales específicos de agua, que se construyan muros cortafuegos, que las edificaciones de más de tres pisos cuenten con un núcleo de escaleras para evacuación vertical continúo hasta el nivel de evacuación a la calle y otras cuantas exigencias, que brindan seguridad a los usuarios de la edificación pero que implican costos que el constructor no quiere asumir.

Y es que más allá del valor de la tarifa que pueda cobrar el Cuerpo de Bomberos por la inspección, el temor de las constructoras es que el Cuerpo de Bomberos verifique que el ancho de las escaleras sea el adecuado para la cantidad de personas que van a ocupar la edificación, que el tanque de agua para el sistema de protección contra incendios tenga las dimensiones que le correspondan o que la bomba de agua del sistema contra incendios tenga la capacidad de bombear hasta la parte más alta de la construcción…etc. Esos detalles nadie los verificaba, los constructores cumplían con presentar a las curadurías o a las oficinas de planeación diseños ideales, que a la hora de la construcción se empezaban a modificar por el capricho del propietario de la obra bien por tacañería o por ostentación, siempre dejando de lado la seguridad humana.


Quiera Dios que se cumpla el plazo del 31 de diciembre de 2015 para que se vuelvan a aplicar los artículos suspendidos y que prime el criterio de la preservación de la vida sobre el ahorro de los constructores. El valor de la vida humana no se puede cuantificar en dólares o en pesos.

miércoles, junio 24, 2015

LA VALIDEZ DEL GRADO BOMBERIL CUANDO SE PASA DE UNA ENTIDAD A OTRA.

En días pasados se publicó de manera insistente un oficio mediante el cual la Dirección Nacional de Bomberos le solicitaba a un oficial de un Cuerpo de Bomberos Voluntarios de la costa atlántica colombiana, que presentara los soportes de su grado como capitán.

Al parecer el oficial en mención perteneció al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Buenaventura y allí obtuvo el grado de teniente, posteriormente se retiró de esa institución y se radicó en un pueblo de la costa caribe donde fundó el Cuerpo de Bomberos Voluntarios y apareció con el grado de Capitán.

Ostentando ese grado y con la condición de comandante, se postuló y fue elegido Delegado Departamental, pero cometió el error de programar unas capacitaciones por las que cobró una suma considerable a cada participante y no entregó los certificados, lo que ocasionó que los afectados iniciaran acciones penales en su contra.

Al evaluar toda esta historia al interior del Cuerpo de Bomberos Voluntarios al que pertenezco, llegamos a la conclusión que los grados bomberiles solo son válidos dentro de cada institución y que una persona no puede considerarse con derecho a hacer valer su grado en una institución bomberil diferente a la entidad que le concedió su ascenso.

Aclaro que el grado del bombero es aceptado y reconocido entre los Cuerpos de Bomberos que hacen parte de Bomberos de Colombia y quien lo ostenta es tratado en cada entidad bomberil con la cortesía y el respeto debido para cada uno de los diferentes rangos de la carrera bomberil, pero no por esto puede una persona considerar que puede trasladarse de un Cuerpo de Bomberos a otro con el derecho a que le sea reconocido el grado que ostentó en la entidad de donde procede.

Por qué me atrevo a hacer esa afirmación? Porque los Cuerpos de Bomberos son entidades municipales, sean del orden privado o del orden oficial, y sus decisiones solo son oponibles y de obligatorio cumplimiento entre sus integrantes. De tal manera que un señor subteniente del Cuerpo de Bomberos del Plato no puede solicitar su ingreso al Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Macondo y exigir que se le admita con el grado de subteniente, porque su grado se lo concedió y tiene validez dentro del Cuerpo de Bomberos del Plato.

Obsérvese que el Reglamento General de Bomberos vigente y los que han sido derogados desde el año 1996, siempre han contemplado que los grados de bomberos son conferidos por el respectivo cuerpo de bomberos. La intervención de las Delegaciones Departamentales de Bomberos, hoy en día Juntas Departamentales de Bomberos, únicamente es para avalar (en el reglamento anterior) o aprobar (en el reglamento vigente) el ascenso a los grados de subteniente, teniente y capitán, pero el grado como tal lo otorga el Consejo de Oficiales. Lo mismo ocurre respecto de los suboficiales .

El Reglamento General de Bomberos vigente se pronuncia sobre los ascensos así:

Artículo 37. Condiciones de los ascensos.
Los ascensos se conferirán al personal en servicio activo que cumpla con los requisitos establecidos dentro del orden jerárquico y que sean llamados a discrecionalidad del Consejo de Oficiales de cada Institución Bomberil, con sujeción al presente Reglamento y a lo establecido en los Estatutos, Reglamento Interno de cada institución y acorde a las necesidades del servicio.

Se hace indispensable que los ascensos del personal se realicen por las Instituciones de Bomberos previos los procesos de formación y años que se señalan gradualmente para ostentar los diferentes grados tanto para los Suboficiales como para los Oficiales.

Para el caso de los ascensos en los Cuerpos de Bomberos Oficiales y Aeronáuticos se aplicará lo consagrado en el régimen específico de carrera administrativa.

Artículo 38. Requisitos para ascenso
El personal de Oficiales, Suboficiales y Bomberos podrá ascender en la jerarquía al rango inmediatamente superior, cuando cumpla mínimo con los siguientes requisitos:
1. Tener el tiempo mínimo de servicio efectivo continuo establecido para cada rango.
2. Adelantar y aprobar los cursos de capacitación para ascenso.
3. Ser llamados a ascenso por el Consejo de Oficiales de cada Institución Bomberil, siempre y cuando exista la vacante dentro de su estructura orgánica.
4. Los ascensos de los Suboficiales deben contar con concepto previo favorable del Consejo de Oficiales y surtir su trámite ante la Junta Departamental de Bomberos, para su aprobación.
5. Los ascensos a Capitanes, Tenientes y Subtenientes deben contar para su aprobación por parte de la Junta Nacional de Bomberos con el concepto previo favorable de la Dirección Nacional de Bomberos.
6. Obtener la calificación para ascenso de acuerdo con el Reglamento de Evaluación.

Como se puede leer, se dispone que los ascensos “se realicen por las instituciones de Bomberos”, de tal manera que el ascenso se produce por una Resolución proferida por una entidad municipal, que solo surte efectos al interior de ese municipio. Si se trata de un Cuerpo de Bomberos Oficial el que concede el grado, esos efectos no se pueden extender a otro Cuerpo de Bomberos Oficial o Voluntario, salvo para los temas de respeto y cortesía bomberil, por ejemplo, un teniente del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá no puede pedir el traslado para desempeñarse como teniente del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bucaramanga o de Medellín. Lo mismo sucede con los Cuerpos de Bomberos Voluntarios, el señor teniente del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Buenaventura no puede retirarse de ese municipio y exigir que otro Cuerpo de Bomberos Voluntario lo admita con ese grado.


Inclusive me atrevo a asegurar que la persona que habiéndose retirado con grado de un Cuerpo de Bomberos Oficial o Voluntario no puede pretender que al fundar un Cuerpo de Bomberos Voluntarios se le reconozca el grado que ostentaba en la entidad de la que se retiró. En mi concepto cuando se renuncia a un Cuerpo de Bomberos no solo se debe hacer entrega de prendas, sino que allí también se queda el grado, porque fue en esa entidad donde se lo concedieron y las decisiones que se adoptan en un  cuerpo de bomberos no obligan a otros cuerpos de bomberos.